Cuidado con lo que se traga su mascota

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Hay muchas cosas en el hogar que aparentemente son inofensivas, como medias, pelotas de tenis, traperos, papel higiénico o bolsas plásticas. Pero cuando se encuentran con el hocico de un perro o gato juguetón podrían causar más de un problema.

Los accidentes en mascotas por ingerir cuerpos extraños son más comunes de lo que se cree. Huesos de pollo, palos de pincho o semillas de frutas son tentaciones peligrosas para el animal por su agradable olor y sabor. Pero también puede tragarse pilas, tachuelas, ropa interior, entre otros.

Estos accidentes son más frecuentes en perros, sobre todo cachorros entre cuatro y seis meses de edad. Ya que nuestras mascotas están descubriendo su nuevo hogar y muchos objetos les causan curiosidad.

En felinos, es mucho menos común, pero cuando se presenta, está relacionado con hilos o lanas. Los gatos adoran jugar con estos materiales por sus texturas, y el riesgo es que se los traguen con todo y aguja.

Hay algo que no fluye

Ya sean objetos redondos o angulosos, estos pueden crear una obstrucción en el estómago o intestino. Si el animalito no puede vomitarlo o expulsarlo en su materia fecal es un problema muy serio. El objeto podría taponar el intestino y, si es puntiagudo, crear una fisura.

Los síntomas por lo general son vómito, inapetencia, diarrea y desgano, pero no siempre se presentan inmediatamente.

No solo por curiosidad se tragan cosas, también por su estado de ánimo.

 

Perros desmemoriados

Algunas personas creen que el perro, después de pasar por una operación para sacarle un objeto de su organismo, ya aprendió la lección y no lo volverá a hacer, pero no.

“Una vez tuvimos un labrador que se tragó una media y tuvimos que operarlo para sacarla. Cuando le íbamos a dar de alta, sus cuidadores trajeron una bolsa que tenía un par de medias; estas, por accidente, se cayeron al piso y el perro se las volvió a tragar”.

Esto pasa porque, al estar sedado para la operación, el perro no relaciona que esto ocurre por haberse tragado algo que no debía.

Prevenir mejor que curar

Mantener en orden la casa es el primer paso para prevenir este tipo de accidentes. Cerrar bien las bolsas de basura para que las mascotas no tengan acceso a su contenido, recoger las piezas de ropa, no dejar botados los juguetes pequeños que puedan llamar la atención de las mascotas, y disponer de un espacio especial y seguro para que el animal circule cuando se quede solo. “La educación juega un papel muy importarte, enseñarles a los animalitos que hay cosas que no se pueden tragar desde cachorros”.

Finalmente, si le va a comprar un juguete o pelota, tenga en cuenta su tamaño para que no sea posible que se lo trague.

Fuentes: Eltiempo.com